No pudo el sable español
contra la artillería del océano azul,
vencer los códigos de la naturaleza
de la constelación dérmica de la tierra.
Fluye el agua ondulante y resbaladiza,
orlando bisturiés de plata,
arrojando blasones y plumas ensortijadas
para defender el hielo violado.
El árbol del canelo grita
en medio de su ardor baustismal,
defendamos el arrecife con flecha
ardiente, guiada por el cirio de la luna.
De esa épica acrisolada, de eternos precipicios
están cubiertos y amalgamados mis hermanos,
que blandiendo el delirio,
llegaron a cumplir el suplicio a la tierra.
Sin tierra y sin país los mapuches
recogen las semillas y se esfuerzan
por continuar con el hilo de sus
vidas, sus pupilas azabache a resguardo.
Arauco observa como ayer, desde lo alto
la cumbre les guía,la luna y el azul
toman sus manos cuando el hielo
viene a compartir ,el dolor de la incomprensión.
libertad joan Verano 2009 ( Zona de la Araucanía)
A mis hermanos mapuches.
domingo, 13 de junio de 2010
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