jueves, 17 de junio de 2010

UN 18 DE SEPTIEMBRE

Ante la envergadura atávica,
de uno de mis ancestrales
fragmentos biográficos,
elevo un pensamiento para ustedes.

Vivieron una época
sin grandes adelantos técnicos,
se quedaron conmigo los encuentros
en esas paradas militares antiguas.

Les alegraba la vida los picnic,
los sauces, los asados,
las películas de Chaplin,
Jorge Negrete, la revista Ecran.

¡Oh época de mis abuelos!,
el furor de las estrellas
holligudense, formaba el
sustrato conversacional.

Los cines y la imaginación
los chocolates y la tentación,
formaron parte de mi vida
en una niñez tan dinámica.

La patria se viste glamorosa
el corazón se dispone al relajo,
los más humildes y sencillos
sienten en su cuerpo la alegría.

Mis abuelos soñaban
con los personajes de
las películas del siglo XX,
rubias y morenas a morir.

Los años cincuenta vuelven
en mágica postura,trayendo
de nuevo las luces de colores
en el antiguo parque forestal.

Con magnífica esperanza
en la cordura de un mundo mejor,
anhelamos ser intérpretes ,
de lo que se ha ido y no volverá.



(Para la familia de mi madre en Santiago de Chile) ¡Mis abuelos!
Elaborado en el 2008.

No hay comentarios:

Publicar un comentario