viernes, 28 de mayo de 2010

TARDE FRIA DE INVIERNO

Como vieja herencia del bolígrafo,
anquilosado y añejo,
el computador reemplaza al que
otrora,prestara servicios a la melancolía.

Los anhelos, los fracasos, la esperanza,
la meditación, el campo no tocado
de la reflexión,sirven de tálamo
para la inspiración.

Fría tarde de otoño,que conviertes
las gotas de aguas en bloques
de hielo, que no invitan al festín
sino a la enajenación del no perdón.

Tarde anémica, saturada
de escarchas blancas, crepúsculos
escondidos huyendo de pavor,
bajo tu lupa yerma ¡qué frío!.

Este frío climático me lleva
a contemplar a una que acunó mi cuna,
me enseñó cuentos bellos,
cerró su libro y se fue de mi lado.

Madre, no quiero estar triste,
me diste la vida,me enseñaste
a continuar riendo , saltando
precariedades y continuar.

Madre sensual y amada,
como recuerdo tu rostro hermoso,
de mujer con signo fatal,
cruzando la puerta de aquel umbral.

8 de Junio 2007 ( libertad joan)

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